jueves, 10 de julio de 2008

Tratado: Del agua que se escurre entre los dedos (I y II)

-¡Objeción!
Esto no es Alquimia
- En eso... Estamos claros.
¿Pa' qué clasificar? hoy en día, eso no se usa ¿Pa' qué es que se usaba?


I

El amor es como el agua:
Es tan necesaria
tan fundamental
que hay para todos.
Que si las manos se unen y hacen un cuenco
y la toman del manantial que surge entre la montaña

ahí esas manos, que beban sus bocas
que calmen su sed.

Si dejan que el agua se escurra entre
los dedos, que se escape torpemente, ahí
sí que nada hacen

Pierden su tiempo

Así, se pasan la vida
-pensando, pensando-
Y así se va yendo la cosa mientras piensan
se les va escurriendo entre los dedos de las manos

y las gotas que caen sobre el suelo, que se zafan del vértigo
hacen
un río
y ese río, mis estimados
lamentablemente, es tan escuálido, tan infértil
que se termina perdiendo entre las piedras, la tierra;
causalmente,
se evapora

Otra cosa que también es cierta, es que el agua
tiene tres fases…
Todo vuelve
todo vuelve
Así
como el fuego genera calor, luz, agua y humo
esas aguas y humo generan ácidos
el ácido, e v e n t u a l m e n t e
se neutraliza con una base
y nace una sal, y junto con ella
el agua revive, se manifiesta, renace de los opuestos
(como se manifiesta la energía que implica todo aquello)

II

Por otra parte,
esa misma agua que se regenera
e v e n t u a l m e n t e
pasa por sus tres fases:
Del hielo y la roca, al río
Del río a la tierra, a las manos, al mar
De la tierra-el sol-las manos, al aire
…Y siempre habrá noche.

Junto con la luna,
CAE EL ROCÍO.
©José Ángel Corona

2 comentarios:

Anónimo dijo...

La noche es necesaria,mastro.

Gracias por ir a mi blog.

Saludo.

Silvy dijo...

Excelentisimo trabajo. Uno de mis favoritos-